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El centro de mi vida es el amor divino de Dios

El centro de mi vida es el amor divino de Dios

Foto por Hassan Saleh en Unsplash

 

¡El centro de mi vida es el amor divino de Dios!

 

Tú bienestar te lo da Dios

 

Dios está enviándote el bienestar que le estás solicitando, ya sea porque lo deseas o lo necesitas.

No interesa la situación por la que estés atravesando Dios te lo concede.

 

“Antes que me llamen les responderé, y antes que terminen de hablar habrán sido atendidos” – Isaías 65:24

 

Ora con fe, pon toda tu confianza en la misericordia de Dios y en ese transcurso de espera recibirás la respuesta de Dios, dándote la sabiduría y la fortaleza que debes tener para seguir adelante.

Recibirás paz y esperanza con las cuales tu corazón se llenará, dándote la seguridad de que la solución a tus dificultades ya vienen hacia ti.

No te dejes acosar por la confusión, el temor, el dolor o la depresión, afiánzate en tu fe.

Sé siempre firme y confía en las bendiciones que Dios tiene para ti.

Aunque no sepas cómo ni cuando, ten la completa seguridad que Dios enviará sus bendiciones con abundancia para ti.

La bondad de Dios siempre nos llega y esta se puede manifestar en que tengamos una buena idea, en darte más valor y confianza en ti mismo, en despertar conciencia de agradecimiento o en obtener fortaleza y fe.

Esto lo puedes recibir por intermedio de una persona conocida y bondadosa o de alguien a quien no conoces.

 

¡La solución te llega!

 

Impregna todo tu ser con esta verdad.

Convéncete de que todo se te dará, pon en tu mente, corazón y alma con la certeza de que Dios te concederá lo que necesitas.

Dale a Dios las gracias en nombre de todos los que reciben sus bendiciones y muéstrate obediente aceptando siempre su Santa Voluntad.

Pon tu atención nuevamente en tu necesidad y entrégate otra vez a Dios, que es fuente de salud, amor y sabiduría.

A medida que ores ten presente en lo profundo de tu alma que Dios te concederá lo que necesitas.

 

¡Mi necesidad es escuchada, Gloria a Dios!

 

Uno de los aspectos que más debemos tener presentes es estar convencidos de que cada experiencia que tenemos nos trae una bendición.

Cuando se nos presenta una situación desesperada y verdaderamente desalentadora, busca refugiarte en el amor de Dios.

En todas tus dificultades recuerda que hay grandes posibilidades que puedes conocer a través de la fe y la oración.

 

“Traten después de probarme dice Yahvé de los Ejércitos, para ver si les abro las compuertas del cielo o si derramo para ustedes la lluvia bendita hasta la última gota” – Malaquías 3:10

 

Mantén claro y firme en tu mente, que Dios provee siempre para todas tus necesidades.

Libérate de toda tensión y ansiedad, confiando en que Dios te dará todo lo que tú necesitas.

 

¡Confía en Dios y ora mucho!

 

Cuando dependes totalmente de Dios, te das cuenta que Él siempre está a tu lado en tu vida y en todo lo que te rodea.

Levántate todos los días con la confianza de que algo bueno hay para ti.

En todo lo que tengas que afrontar sigue adelante confiando en Dios y seguro de que Él está contigo.

Deja que tu fe en la magnificencia de Dios se extienda a otras personas, convirtiéndote en un puente de bendiciones a través del cual el Espíritu Santo con su amor lleve amor y ayude a otros en sus propias necesidades.

Con fe, amor y bondad puedes llevar felicidad y confianza a un amigo, a un ser querido e incluso a personas a quienes no conozcas o mejor aún no hayan sido buenos contigo.

Recuerda que aún antes de que pidas, el bien de Dios surge gratuitamente.

 

¡Recíbelo y alégrate en el Señor!

Caminando con Jesús

Caminando con Jesús

Mi Salud Maravillosa, Mi Paz Eterna y

Mi Prosperidad las Consigo

Teniendo a  Jesús Presente en el

Sendero de mi Vida…

Caminando con Jesus

Caminando con Jesús

¿Sientes curiosidad por el universo?

Alguna vez, te has fijado en la naturaleza y sientes que entre más concentras tu atención en ella, más cerca te sientes del Espíritu de Dios.

Cuando los rayos del sol acarician tu piel, y la brisa del mar revuelve tus cabellos, en todo esto ¿Sientes la presencia de Jesús?

Con la naturaleza nos sentimos más unidos a Jesús, pues en cada planta, en el trinar de los pajaritos, vemos reflejada la magnificencia de él.

Entre más cerca estamos con la naturaleza, con simplemente dar una caminada  podemos darnos cuenta, que no hay lugar en el universo entero donde no esté Dios,

Porque,  Él está presente en todas partes y por esto podemos estar seguros que el Señor es nuestro amigo y compañero inseparable.

En él encuentras todo lo que necesitas para ser feliz.

Jesús Tu Amigo y Compañero

¿Deseas sentir que la presencia de Jesús esta siempre contigo?

Te presente que Él está siempre contigo, en lo que haces, hasta puedes dar una caminada silenciosa con Jesús.

Cierra tus ojos, relaja tus hombros, e imagínate en un lugar donde sientes paz, un lugar donde puedas sentir la presencia del Espíritu de Dios obrando en tí.

Al empezar tu caminata con Jesús, respira profundamente.

Con la plena seguridad de que cada respiración que tomas, sientes su presencia en ti.

Permite que cada respiración te llene de fe en Jesús para que vivas cada día con serenidad.

Si tienes alguna dificultad en el sendero de tu vida, toma tiempo para que camines con Jesús.

Recuerda, que como tu amigo y compañero te ayudará en todo lo que necesitas para que puedas vencer cualquier reto que se te presente.

“Para Dios todo es posible” (Mt. 19:26)

Ten siempre presente en tu mente estas palabras de Jesús y de esta forma estarás más consciente de su presencia.

Si deseas mejorar tu salud y la de alguien más, recuerda que cada ser humano tiene el don sanador de la vida.

Imagina cada miembro de tu cuerpo en buenas condiciones y produciendo una salud perfecta.

Visualízate fuerte, enérgico y saludable.

¿Quieres dejar de pensar y vivir negativamente? 

Sí, tienes un amigo y compañero perfecto que es Jesús, Él te ayudará a encontrar salud, la verdadera paz, libertad y una forma positiva para vivir.

 Permítele a Dios guiarte en tus pensamientos, palabras y acciones y tu camino será cada día más claro.

Tal vez deseas que tu relación, o tu vida familiar mejoren cada día, que tu situación económica sea más estable y mejor.

Deja que esas caminatas diarias con Jesús te ayuden a entender que cuentas con una inteligencia, amor y sabiduría que serán los que te conducirán a un camino de felicidad, amor, y de gran bienestar económico.

En cualquier situación.

Tomate unos momentos para que respires profundamente, serénate y permite que la presencia de Jesús invada tu mente y la abra a todas las grandes maravillas que la vida tiene para tí.

Con tu cabeza en alto, permite que el Espíritu de Dios entre en todo tu ser mientras pasean juntos.

De Jesús recibo consuelo y Fortaleza cada que necesites poner tu alma en calma.

Búscalo y él te dará el consuelo y la paz que necesitas.

 

Ora y mientras lo haces,

Foto pajaros

visualiza un bello jardín, donde hay muchas flores, los pajaritos revoloteando y alegrando tu alma con su trino y allí Jesús te espera.

foto jardin

Luego, imagínate que entras a ese jardín, lugar sagrado y donde Jesús te está esperando.

Cuando entras a ese jardín, sientes tanta paz que todas las preocupaciones las dejas ir.

Con el silencio y el gran amor que te rodea sientes consuelo.

No tienes que decir nada…

Jesús sabe lo que le pasa a tu mente y a tu  corazón.

Quédate un rato en el jardín de tu alma con Jesús, hasta que te sientas completamente tranquila.

Al salir del jardín de oración, sientes serenidad y fortaleza lo cual es producto de tu caminata con Jesús.

La Luz del Amor de Cristo Llena mi Vida de Bondad

La Luz del Amor de Cristo Llena mi Vida de Bondad

Verás la luz del Amor de Cristo

 

La luz del Amor de Cristo.

Tú puedes ver la luz de Cristo en todas las fases de tu vida.

Si te sientes preocupada o ansiosa por alguna situación, ten la seguridad de que la luz de Cristo está contigo y la verás.

Mantén en tu corazón y mente esas palabras y déjalas que te den fortaleza.

Recuerda que eres un ser con una gran espiritualidad.

Acude a la gran misericordia de Cristo y las curaciones se darán.

La fortaleza y el consuelo llegarán, los temores desaparecerán y tu confianza será renovada.

No interesa las luchas de tú interior, o los retos externos que tengas, la fe y el valor para vencer tus dificultades los encontrarás.

El Espíritu de Cristo está contigo como un faro que te ilumina y guía.

Dale a esa luz divina la oportunidad de brillar en tu ser, como Jesús aseguró al decir:

“Ustedes son la luz del mundo” (Mateo 5:14).

En cada pensamiento y oración, decide seguir a Jesús.

Establece el hábito de dirigirte a Él.

Ya que su luz nos “alumbra a todos” (Mateo 5:15).

Con la luz del Amor de Cristo llena tu vida de bondad…

 

Ten siempre presente que cuentas con la luz de Cristo, confirma tu fe en El y jamás te abandonará.

Mantén ese pensamiento, especialmente cuando te sientas triste, cuando te asalten las dudas o te falte la fe.

Luego mira más allá de esos sentimientos de inseguridad y verás el lugar secreto del Altísimo en ti, deja que su luz y misericordia te abracen y devuelvan la fe en El.

En lugar de detenerte en los problemas y dificultades, pon tus pensamientos y confianza en ese Cristo que está contigo.

Entre más acudas a la luz de Cristo, la cual está contigo, más poderosamente brilla, en cualquier oscuridad trayendo una renovación a tus capacidades espirituales.

Verás como el desánimo se convierte en tesoro de nueva fortaleza y de tu ser emerge la riqueza de una nueva comprensión.

Sé que hay momentos en que sientes que no puedes hacer frente a la vida, a las responsabilidades o a las desilusiones.

Sé que hay momentos en que puedes sentir que el amor de Jesús y el de tus seres queridos está muy lejos de ti.

Pero si en esos momentos pones tu confianza en Dios, en ese Dios que es amor, tu fortaleza espiritual vendrá de inmediato a ti y saldrás adelante de toda situación.

Recuerda como Jesús enfrentó todas las dificultades que encontró en el mundo y no olvides sus palabras:

 

“Yo soy la luz del mundo” (Juan 8:12) y “Ustedes son las luz del mundo”

 

Él nos mostró, que siempre podemos elegir entre la luz o la oscuridad y nos da fortaleza y sabiduría para enfrentar con su luz misericordiosa cualquier problema que se nos presente.

 

Dios es la luz y siempre esta ahí

 

Cuando estoy consciente de que Dios está en mí, soy una mejor persona, mi vida se llena de confianza, de amor, de felicidad.

Irradio luz de esperanza hacia todas las personas que están a mi alrededor.

 

Por eso Dios y Señor mío.

Te pido de corazón que nunca dejes apagar Tu luz en mi corazón.

Amén.

Señor tú me haces falta me haces fuerte y valiente

Señor tú me haces falta me haces fuerte y valiente

Señor tú me haces  Fuerte y Valiente

 

«El Señor me haces  Fuerte y Valiente y por  Eso no tengo miedo.

La presión y el temor  No dominan mi ser,  Enfrento mis Problemas.

En el nombre de Dios  y cuanta más fe tengo en El, más grandes son

mis Victorias y Éxitos”.

 

El Amor vence al temor.

“En el amor no hay temor, el amor perfecto hecha fuera el temor”

1 Juan 4-18

 

Estoy convencida que el amor saca el temor.

Cuando sientas temor por algo o alguien, pon toda tu atención en lo que te inspira amor y saca el miedo de Tu ser.

Recuerda:

 

“En el amor no hay temor.

El amor perfecto hecha fuera el temor”

1 Juan 4-18

 

Si ciento miedos en la enfermedad dejo que el amor lo deshaga.

 

Dirijo mis pensamientos a Dios que siempre está conmigo, porque Él es salud.

Porque hablo de la vida, me veo saludable y con gran vitalidad.

Por consiguiente doy gracias a Dios por la vida y por todo lo que me ha dado en mi existencia.

Dejo ir mis pensamientos de enfermedad y temor, traigo a mi mente pensamientos de amor y sanadores.

Con el Amor deshecho el miedo a la Soledad

Amo mi hogar. Tengo siempre presente que Dios está conmigo y que estoy rodeado de su amor.

Doy amor al prójimo. Pienso en mis seres queridos con amor, oro por ellos, por todas las personas que conozco y por el mundo, pues me siento parte de la gran familia de Dios.

Señor, me haces  fuerte y valiente…

Con el Amor deshecho el temor a la Escasez.

La pobreza no tiene campo en mi corazón porque está lleno de amor.

Hago con amor mi trabajo.

Y sobre todo doy mi alabanza a Dios, porque Él es mi amparo, mi refugio y sé que Él jamás me falla.

 

Oro dando gracias a Dios, por mis necesidades diarias y las futuras con la seguridad de que Dios, jamás me abandona.

 

Mantengo la fe y seguridad de que Dios es prosperidad y como dueño absoluto que es el Señor de esta tierra sé que el proveerá para mí lo que necesito.

El Temor al Fracaso … no cabe en mi corazón amoroso.

Tomo con todo amor tanto las oportunidades como los retos que se me presenten, pues estoy seguro que Dios está conmigo y no pienso en el fracaso.

Amo sentirme poderoso porque Jesús mora en mí, dándome valor y así puedo seguir adelante con fe.

Amo la gran seguridad que logro cuando escucho en lo más profundo de mi ser esa voz que me dice: “Sigue que vas a Triunfar”.

Con amor deshecho el miedo a la gente…

Les brindo amor a todos y de esa misma forma recibo el amor de todos.

Nunca debo desconfiar del amor de Dios.

El amor ayuda a comprender más, vence la timidez, el amor te permite ver lo bueno de los demás y lo puedes expresar.

De la misma manera me doy a la gente con un espíritu sincero de amor y amistad y la gente también me responde.

Con el Amor deshecho el temor al Cambio…

Tengo siempre presente que Dios me ama y que todo lo nuevo que se me presente es para bien mío.

Corazón Bondadoso de JESÚS

Corazón Bondadoso de JESÚS

Tengo fe en el Espíritu

 

Corazón Bondadoso de JESUS

Una de las experiencias más apasionantes que me está regalando nuestro maestro es el estar en el Corazón Bondadoso de JESUS.

 

Ayudar a las personas con quienes tengo algún encuentro, ya sea personal, por teléfono, por carta o por email, es una forma de que depositen el Corazón Bondadoso de JESUS.

Sus vidas, su familia, sus preocupaciones, sus enfermedades, sus proyectos, sus metas.

Ese corazón, que quedó abierto por la lanza hace 2.000 años y que está esperándonos para lavarnos y sanarnos con Su Preciosa Sangre.

Cuántas personas están alcanzando paz, de una manera rápida y permanente depositando en ese Corazón Bondadoso de Jesus.

A su esposo(a), hijos, compañeros de trabajo, de Iglesia, a los que los han ofendido o a los que ellas han ofendido.

Testimonio de como el Corazón Bondadoso de JESUS la ayudó a superar su sufrimiento

Una señora con 30 años de sufrimiento por el mal proceder de su hijo y con deseos de “botar esa cruz” como ella decía:

«empezé a poner a mi hijo en el Corazón de Jesús y aunque él no había cambiado, yo tenía una gran paz: Jesús me estaba sanando».

Y poco a poco, lo hizo con su hijo y su familia ya que no pueden estar en ese Corazón de Jesús sin ser sanados.

Confiemos en Jesús y la nueva pesca será más grande.

Jesús nos dice:

“El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza” (Mt.8:20).

“Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso” (Mt. 11:28)

Gracias Jesús, porque nosotros si tenemos donde reclinar no sólo la cabeza, sino nuestro corazón herido, roto, despedazado y enfermo.

Desde hoy tengo un gran refugio:

EL CORAZON DE JESUS..

Por eso, hermano, hermana, si estás cargado, cansado, desalentado, enfermo, si el peso de la vida te está aplastando… deposita tu vida, tu esposo(a), tus hijos, todo en el Corazón Sanador de Jesús.

Repita conmigo esta oración:

Señor Jesús, buen Pastor, en este momento te pido que tomes mi corazón en tus amorosas manos y deposítalo en tu Corazón.

Gracias Jesús, gracias por recibirme y guardarme.

Gracias Jesús Gracias porque en tu Bendito Corazón con tu Preciosa Sangre vas levantando mis pecados, vas sanando mis heridas.

Te alabo y te bendigo Jesús, amigo fiel, porque dentro de tu Corazón mi corazón se hace nuevo, semejante al tuyo.

Bendito eres mi buen Jesús.

Preséntale tus heridas vivas todo lo malo o todo lo que en este momento te está haciendo sufrir y repite tres veces la oración anterior.

(Si quieres, repítela más veces antes de seguir leyendo).

De este refugio, ¿Quién me va a sacar?

Nadie, Si, Señor Jesús, de TU CORAZON NADA NI NADIE NOS VA A SACAR.

Gracias Jesús, mi único Señor.

Y cuando alguien me quiera sacar… saldrá ganando porque lo he de colocar dentro de Tu Corazón para que sanes a esa persona como lo estás haciendo conmigo.

En vez de sacarme va a quedar atrapado y descansará en el mejor refugio del mundo, de paz, perdón, amor, libertad, misericordia, sanación, bendición, que es Tu Bendito Corazón.

Por favor, repita la oración ya no con tu nombre sino con el nombre de la persona con quien tienes problemas o quieres ayudar en este momento.

Ahora, ¡Deposítala!…y continúa.

 

Corazón Bondadoso de JESUS escúchanos

 

Por cosiguiente cuando el orgullo te ataque repite muchas veces:

“Jesús manso y humilde de corazón haz mi corazón semejante al Tuyo”.

Debemos empezar diciendo: “Jesús pasa tu mano sanadora” después:

“Gracias Jesús, porque ya pasaste tu mano sanadora” Esto debemos repetirlo frecuentemente

Cuando estemos en oración demos decir:

“Jesús pasa tu mano sanadora por aquel que me ofendió, por aquel a quien yo ofendí”.

Y ahora:

Gracias Jesús, porque en tu Corazón Sanador queda fulano/a… y yo, gracias, porque con Tu Preciosa Sangre sanas las heridas de fulano/a….. y las mías, gracias.

 

Y dentro de Tu Corazón nada me hará daño: Corazón Bondadoso de JESUS

 

“Tomaremos serpientes con las manos, beberemos veneno y no nos hará daño” (Mt. 16:17)

De modo que nadie me podrá hacer daño, ni perjudicar, ni maldecir porque estoy dentro del Bendito Corazón de Jesús.

Por consiguiente así que llegó “la hora de la libertad”, “la hora de la paz”, sólo nos puede liberar quien es libre y Jesús nos dijo:

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida…Yo soy la luz, el que me sigue no caminará en tinieblas…y la Verdad os hará libres” Juan 8:12-32.

Gracias Jesús amado, por tener Tu Corazón abierto para recibir a todas las personas por  quienes derramaste Tu preciosa Sangre.

Por lo tanto, de ahora en adelante: Toda persona que llegue a mi memoria: la voy a colocar dentro del Corazón de Jesús para que vaya sanando sus heridas, llagas o enfermedad.

¿Quién sale ganando? Los dos salimos ganando.

La otra persona, porque Jesús la va sanando y…yo, porque también va sanando mi memoria.

Gracias Jesús, porque además de eso, contigo siempre gano, cuando yo entro una persona en Tu Corazón y le doy una bendición recibo de ti mil bendiciones.

Todos nuestros problemas de salud, económicos, en el matrimonio o cualquier clase de contratiempo que se nos presente.

Por consiguiente pongámoslo dentro del Corazón de Jesús y sin lamentarnos digamos, Gracias Jesús, Gracias.

Practicando este sencillo ejercicio, no se imaginan cuanta paz encontramos.

Recuerden esto lo podemos aplicar en cualquier situación, con toda persona que hablemos y que nos confié su necesidad depositémosla dentro del Corazón Sanador de Jesús.

Gracias Jesús por enseñarnos este camino de felicidad.

De hoy en adelante no le pidamos imposibles a Jesús,

Ya que El mismo nos enseñó a orar: “No nos dejes caer en la tentación”  aunque siempre tendremos tentaciones.

“Y crean que todo lo que habéis pedido en oración ya lo habréis recibido y lo obtendréis” Marcos 11:24.

Por esta razón, les invito a dar un paso en oración:

Dar gracias adelantadas por lo que quisiéramos pedir.

Y así obedientes a Jesús veremos la gloria de Dios.

También debemos en cada mañana al levantarnos, darle gracias a Dios para que en todo nuevo día derrame su Espíritu en nuestra vida y así ungir a todos los que El ponga en nuestro camino.

Esto es, que sea un Pentecostés diario y debemos repetirlo todas las veces que queramos durante el día.

Por la noche antes de dormir debemos hacer:

Un pequeño examen de conciencia y pedir a Jesús que mi corazón con cada latido diga Jesús, Jesús, Jesús y toda la noche te alabaré y daré gracias.

Leyendo este artículo tres veces y a los pies del Santísimo

“Jesús Eucaristía” se irán sanando nuestra alma y cuerpo.  Amén

El Amor de Dios es mi compañía

El Amor de Dios es mi compañía

Foto por Ben White en Unsplash

El Amor de Dios es mi compañia y me ayuda en toda necesidad

“En Dios solo descansa el alma mía, de Él viene mi esperanza” – Salmo 62:6

 

Extracto: Con la oración esperamos que Dios nos dé una respuesta perfecta. Amar a Dios es  mi compañia y  me ayuda en toda necesidad en cada momento, a toda hora y lugar.

 

Y luego espero…

 

Hay palabras que aparentan relacionarse porque expresan ideas afines.

Como por ejemplo: fe y oración, gozo y alabanza.

El amor de Dios es mi compañía

Hay otras que creemos que no necesitan asociarse, por ejemplo: expectación y espera.

En algunas ocasiones no queremos relacionar esas dos ideas. Queremos que sean expectación y contestación.

“En Dios solo descansa el alma mía, de Él viene mi esperanza” – Salmo 62:6

Es verdaderamente importante esperar en silencio cuando oramos fervientemente, por algo que necesitamos o deseamos.

Como resultado cuando oramos, esperamos que Dios nos dé una respuesta perfecta.

Pero no dejamos que esa idea espiritualmente madure en nosotros.

Cuando afanosamente esperamos que la respuesta venga de Dios la encontramos.

Por lo tanto, nuestras oraciones son contestadas en silencio,.

Tenemos la seguridad de que todo está bien, de que todo está bajo el amparo y la dirección de Dios.

Estamos convencidos que no hay nada que no podamos enfrentar porque contamos con la compañía de Dios, alrededor de todo lo que nos concierne.

Dios es mi compañia…

 

“Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los Hijos de Dios” (Romanos 8:19).

Todas nuestras oraciones, pensamientos, anhelos y deseos debemos ponerlos con la firme confianza de que somos hijos e hijas de Dios.

Mantenemos esta actitud de fe, todo lo que esperamos se nos cumple y el Espíritu de Dios se manifiesta en nosotros.

Foto en Unsplash

Amar de Dios es mi compañia me ayuda en toda Necesidad.. No te alejes de Dios

 

Oramos con fe, cuando nos forjamos ideas positivas y constructivas basadas en la verdad.

Cuando eliminamos los pensamientos negativos, cuando dejamos ir todas las creencias que nos limitan, las amarguras, los lamentos, los resentimientos cambiando todo esto por una fe y seguridad ciega en Dios.

Y perdonamos a todos los que nos han ofendido, entonces el bien de Dios surge y la revelación del Hijo de Dios se desarrolla en nosotros.

Oramos por curación, paz, prosperidad, liberación, protección, amor o éxito, debemos esperar la manifestación de éstos.

Pedimos por otras personas, debemos siempre tener la confianza de que serán ayudadas y bendecidas.

No interesa por lo que oremos, debemos estar conscientes que todo lo que esperamos viene de Dios, no de nuestras propias oraciones, no de las oraciones de otro o de cosas externas.

Por consiguiente esperamos resultados perfectos cuando oramos puestas nuestras esperanzas en Dios y cuando oramos así y esperamos en silencio.

Dios se manifiesta en nosotros. Debemos tener confianza absoluta, pues sabemos que Dios es el creador, que mucho más allá de nuestra expectación está el perfecto bien y cumplimiento de Dios.

 

¡Ora con fe y Dios te escuchará!